La Biblia habla claramente de la tarea general de la Iglesia, de
su misión.
De acuerdo con Mateo, la orden final de Jesús a sus discípulos
fue “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo
28:19). Marcos cita a Jesús con palabras semejantes: “Id por
todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos
26:15). Jesús dijo: “Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos
1:8). Esos pasajes son vitales, pues aclaran muchos puntos
importantes sobre nuestra misión. En este contexto queremos
pronunciar lo siguiente
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LA INSPIRACION DE LAS ESCRITURAS
La Biblia es enteramente la Palabra de Dios, aunque haya sido
escrita por hombres. Existen múltiples evidencias que así lo
demuestran. Estas evidencias pueden ser clasificadas en internas
y externas.
Evidencias internas. Son aquellas que están contenidas dentro de
la misma Biblia; es decir, declaraciones escritúrales donde la
Biblia afirma ser la palabra de Dios (Salmo 19:7-11;
119:104-105; Je. 36:1-2; Juan 10:35; Romano 3:2, 1ª
Tesalonicenses 2:13; 2ª Pedro 3:15-16).
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